Plan que agrupa cien medidas y al que se le dedicarán 3.500 millones de euros en cuatro años.

Esta estrategia creará aspectos positivos como los cambios en la tributación del IVA (desde enero de 2014 no se tendrá que ingresar hasta que no se haya cobrado), la reducción de los costes de la intermediación financiera o del Plan Pago a Proveedores.